La reforma fiscal reciente ha generado un impacto significativo en la economía local, con un aumento del 15% en la recaudación de impuestos durante el primer trimestre del año. Esto se debe en parte a la implementación de la tasa de interés del 10% para los préstamos hipotecarios, lo que ha reducido la cantidad de solicitudes de crédito. Sin embargo, también se han registrado aumentos en la inflación, lo que ha afectado negativamente a los sectores más vulnerables de la población.

Los expertos predicen que la reforma fiscal tendrá un efecto neutral en la economía a largo plazo, con un crecimiento del 2% anual. La falta de inversión en infraestructura y educación sigue siendo un tema de preocupación, con solo el 20% del presupuesto asignado a estos sectores. En resumen, la reforma fiscal ha tenido un impacto mixto en la economía local, con aspectos positivos y negativos que requieren una evaluación más detallada.