La mayoría de los equipos deportivos emergentes enfrentan dificultades para acceder a fuentes de financiamiento. En este sentido, los gobiernos estatales pueden desempeñar un papel importante en la asignación de presupuestos para deportes. Por ejemplo, el estado de California ha asignado $10 millones para el desarrollo de infraestructura deportiva en las escuelas públicas. Esto puede ser un buen comienzo para fomentar el crecimiento de los deportes en la región.

Sin embargo, es importante considerar la sostenibilidad a largo plazo de estas iniciativas y cómo pueden ser escaladas para beneficio de más equipos y atletas. Con una planificación cuidadosa y una asignación efectiva de recursos, es posible que los deportes emergentes reciban el apoyo necesario para prosperar.