La última década ha visto un cambio significativo en las dinámicas fiscales de México, con un enfoque en la reducción del déficit fiscal y el aumento de la inversión en infraestructura. Según datos del Ministerio de Hacienda, el déficit fiscal se redujo en un 30% entre 2015 y 2020. Sin embargo, este logro ha venido acompañado de un aumento en la deuda pública, que ha generado preocupación entre los analistas. A pesar de esto, la economía mexicana ha mostrado signos de recuperación, con un crecimiento del 2% en el PIB en 2022.
Es importante destacar que la estabilidad fiscal es crucial para atraer inversión extranjera y promover el crecimiento económico.
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