En la última década, las políticas fiscales en América Latina han experimentado un cambio significativo. Los gobiernos han comenzado a implementar reformas para aumentar la recaudación de impuestos y reducir la evasión fiscal. Un ejemplo notable es la implementación del sistema de facturación electrónica en México, que ha permitido al gobierno recopilar más de 10 mil millones de pesos en impuestos no pagados.

Este éxito ha inspirado a otros países de la región a adoptar medidas similares. Sin embargo, aún existen desafíos para lograr una mayor eficiencia en la recaudación de impuestos. La colaboración entre los gobiernos y el sector privado es fundamental para abordar estos desafíos y crear un entorno fiscal más justo y equitativo.