Las estructuras fiscales en México han experimentado cambios significativos en los últimos años. Con la implementación de la reforma fiscal en 2014, se buscaron mejorar la recaudación de impuestos y reducir la evasión. Sin embargo, estos cambios han tenido un impacto desigual en las diferentes regiones del país. Algunas zonas han experimentado un crecimiento económico significativo, mientras que otras han visto una disminución en su actividad económica.

Es importante analizar estos cambios y su impacto en la economía mexicana. La carga fiscal en México es del 16.5% del PIB, lo que es relativamente baja en comparación con otros países de la OCDE. Sin embargo, la eficiencia en la recaudación de impuestos es un tema que requiere atención.

Se estima que la evasión fiscal en México asciende a más de 400 mil millones de pesos al año.