La política fiscal en México ha experimentado cambios significativos en los últimos años. La implementación de la reforma fiscal en 2014 buscó aumentar la recaudación y reducir la dependencia del petróleo. Sin embargo, los resultados han sido mixtos.
La recaudación ha aumentado, pero la economía sigue siendo vulnerable a los shocks externos. Es importante que el gobierno mexicano continúe trabajando en la consolidación fiscal y la promoción de la competitividad para asegurar un crecimiento sostenible. La inversión en infraestructura y educación será clave para alcanzar este objetivo. Los próximos años serán decisivos para la economía mexicana.
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