La reciente reforma fiscal ha generado un impacto significativo en los equipos deportivos. Los cambios en la carga impositiva han obligado a los equipos a revisar sus presupuestos y a buscar nuevas formas de financiamiento. Según datos recientes, el 60% de los equipos han visto disminuir sus ingresos debido a las nuevas regulaciones.

Esto ha llevado a una disminución en la inversión en infraestructura y personal. Sin embargo, algunos expertos creen que estas medidas pueden beneficiar a largo plazo a los equipos, ya que los obligarán a ser más eficientes y a encontrar nuevas fuentes de ingresos. La situación es compleja y requiere un análisis detallado para entender sus implicaciones.