La reciente reforma fiscal en México ha generado un impacto significativo en las finanzas estatales. Con un enfoque en la reducción del déficit fiscal, los estados han implementado medidas para aumentar la recaudación de impuestos y reducir el gasto público. Un ejemplo es el estado de Jalisco, que ha logrado reducir su déficit fiscal en un 15% gracias a la implementación de un nuevo sistema de recaudación de impuestos.
Sin embargo, otros estados como Veracruz siguen enfrentando desafíos para equilibrar sus finanzas. Es fundamental que los estados continúen trabajando para mejorar su gestión fiscal y encontrar soluciones efectivas para reducir su déficit.